«EL AGUA ES LA VIDA MISMA». ENTREVISTA A IVANKA DEMCHUK
Por Núria Castilla Torrens
La iconógrafa ucraniana Ivanka Demchuk dedica un papel especial al agua. Este elemento aparece en muchas de sus obras, siempre relacionadas con episodios bíblicos concretos. En este diálogo, ella nos da las claves para captar todos sus matices.
Ivanka Demchuk (1990, Lviv, Ucrania) es una artista que se dedica especialmente a la iconografía. Su obra es de estilo contemporáneo, y busca enriquecer al espectador con una nueva visión de la esencia religiosa, utilizando técnicas tanto modernas como antiguas. Explora el arte religioso sin esconder su significado sagrado, apostando por un desarrollo constante que se adapte a la sensibilidad del hombre moderno.
Núria: En The Hidden Life in Nazareth (2018) y en Christmas (2019) hay ciertos objetos muy propios de nuestra vida cotidiana ¿Qué papel tiene tu vida cotidiana en el arte y cómo la representas en tu obra?
Ivanka: Gravito hacia el arte en cantidades ilimitadas. Su papel en mi vida es difícil de sobreestimar, porque sin contemplar el arte seguramente no habría sido capaz de crear nada. Colecciono álbumes de pintura, fotografía, arquitectura, visito exposiciones, sigo plataformas en línea… En general, soy partidaria de la idea de que, cuanto más sabemos, más ideas rompedoras generamos. La creatividad es la suma de la experiencia personal y diversas combinaciones interesantes. El arte puede ser cualquier cosa: solo hay que prestarle atención y darle un significado determinado. Por eso mi arte contiene muchas experiencias personales, de mi vida cotidiana. Me gusta desarrollar escenas clásicas en interiores modernos, utilizar símbolos y signos cercanos a nosotros junto a imágenes antiguas.
En general, un icono clásico se esfuerza por estar fuera del tiempo y del espacio, esto se indica por la perspectiva inversa, la luz difusa, la disposición de personas y acontecimientos de distintas épocas en la misma escena. Al crear un icono moderno, puedo acentuar aún más esta relatividad del tiempo. En The Hidden Life in Nazareth, los elementos de la vida cotidiana pueden ser a la vez modernos y antiguos. Son brillantes, coloridos, tienen su propio interés y valor, pero todos quedan en un segundo plano. Entre todas las tareas cotidianas, por muy necesarias que parezcan, hay una que es la más importante: el tiempo que pasamos con quien amamos.
En algunas obras, sobre todo en el tema de Christmas, utilizo elementos atípicos para un icono, dándoles cierto significado simbólico. La flecha, o la punta de una lanza, son imágenes que antes significaban un arma mortal, pero hoy en día son símbolos de la dirección hacia la meta. La flecha nos acompaña en las señales de tráfico, en los mapas, en las pantallas y en la disposición del teclado. Se ha convertido en un indicador universal. Yo utilizo este signo en la escena Christmas, integrándolo en el resplandor de la estrella de Belén. Ahora no navegamos por las estrellas como hacían los Reyes Magos: cada época tiene sus propios símbolos y señales. También es importante para mí el otro significado, el de la flecha como arma mortal: fue una lanza la que atravesó el corazón de Jesús. Así, el símbolo de la flecha está presente tanto en el nacimiento como en la muerte: las dos caras inseparables del fenómeno asombroso que es la vida.
N: En el arte es importante la forma en la que el espectador recibe el mensaje. ¿Qué buscas transmitir con tus obras de arte y qué quieres que el espectador recuerde?
I: Pongo ciertos significados en la obra, pero la gente siempre ve algo propio, algo en lo que yo no había pensado. Quizá lo más importante para mí es que el espectador forme parte de la obra, que en cierta medida se identifique con los personajes, que esté en medio de la trama. Porque, si lo piensas, las historias bíblicas hablan de toda la humanidad, más que de personas concretas. Son historias sobre el sacrificio, el amor, la crueldad, el perdón, la indiferencia, la valentía, la desesperación y la esperanza; todas ellas con diferentes variaciones, que suceden en nuestras vidas y probablemente se repetirán en el futuro. Por eso, para mí es importante que el espectador reflexione sobre ellas y, espero, se encuentre a sí mismo en muchas de esas historias.
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Lee la entrevista completa en el Vol. 2 “Agua” de Transfiguración.